Ene 31 2018

Otras guerreras venezolanas.

MUJERES DE GUERRA
 
[En Venezuela] no hace falta pertenecer a una organización política para ser parte de la élite de luchadoras sociales del país. Los periodistas han jugado un papel fundamental en la historia contemporánea de Venezuela. Para bien o para mal, la labor de estos profesionales ha tenido una importancia sin igual en los últimos quince años, sobre todo a partir de 1989, cuando por primera vez ocurre una rebelión civil en la historia democrática nacional.
 
Recientemente, la profesión de periodista en Venezuela pasa a ser de alto riesgo, como ocurre en tiempos de guerra. Durante los años que van desde el 2002 al 2003, e incluso el 2004. Son perseguidos, amedrentados, insultados, agredidos o recibidos con consignas políticas y simulaciones de cacerolazos cuando entran a un lugar público, todo depende de la tendencia política y del medio de comunicación para el cual trabajen. Las mujeres periodistas, en esta última fase, tuvieron un rol más protagónico que sus colegas masculinos. Encabezadas por Patricia Poleo e Ibéyise Pacheco, la denuncia tomó cuerpo de mujer. Marta Colomina, una señora ya entrada en años, fue la expresión máxima del cuerpo opositor en los medios de comunicación, seguida muy de cerca por Nitu Pérez Osuna, que no se limitaba a entrevistar bonito y elegante, sino que preguntaba con coraje las cosas que todo el mundo quería saber en un momento determinado. Las reporteras y comentaristas de los noticieros de televisión se convirtieron en íconos femeninos. Mientras, por el lado del oficialismo, estaba Mari Pili Hernández, que se hizo famosa por predecir que el kilo de pollo costaría tres mil bolívares durante el mandato de Chávez.
 
Las periodistas dejaron de ser profesionales de la comunicación y pasaron a ser tan famosas en el ámbito político como lo eran los políticos mismos. Algunas de ellas, como Poleo y Pacheco, vivieron realmente la persecución política y la enfrentaron con hidalguía. Otras fueron víctimas de los atropellos de los afectos al oficialismo y no pocas veces eran recibidas con botellas y piedras cuando se disponían a cubrir una noticia.
 
Eran tan famosas que algunos anunciantes las usaron como imagen de sus productos…y algunas quedaron para eso, para ser modelos de comerciales de televisión. Muchas se quemaron en esa no solicitada fama, otras cansaron al público con su estilo; pero algunas continúan su lucha sin importarles cuantos fans tengan en un momento determinado, porque han asumido que en este momento histórico en Venezuela se necesitan menos protagonistas y más labradores de caminos.
 
SÍ PAPI/ NO ME JODAS. CONDUCTAS EXTREMAS DE LA MUJER VENEZOLANA.