Cualquiera que me conozca, por haberme leído o por haberme tratado personalmente, sabe mi opinión respecto a las marchas políticas de la oposición en Venezuela.  Básicamente, pienso que el venezolano ha degenerado el concepto político de una marcha y lo ha convertido en una broma de mal gusto, en un chiste sin trasfondo, en una concentración desordenada de personas no pensantes.

Hoy viví algo peor que una marcha caraqueña de oposición a la revolución bolivariana: Una concentración en apoyo a la candidatura de Capriles en Bogotá.  Y por desgracia me rencontré frente a frente con esa sensación de entender por qué estamos tan jodidos.

Mientras el oficialismo se organiza, mientras el chavismo -desde sus más remotos inicios- se toman muy en serio lo que están haciendo, tienen un proyecto y creen en ese proyecto, la oposición carece de seriedad en las bases y, sin embargo, cualquier grupo autodenominado oposición en Bogotá (por citar sólo mi ejemplo cercano) se siente con el derecho de citar a la comunidad venezolana en la ciudad para una concentración con intenciones políticas y demuestran la ausencia absoluta de organización, planeación o metas.

¿Cuál era el objetivo de la concentración de venezolanos en la Plaza Usaquén de Bogotá? Yo no lo sé, como tampoco lo sabían las personas a quienes consulté.  Uno que otro se limitaba a decir que estaban allí demostrándole su apoyo a Capriles.  No obstante, sólo escuché consignas ridículas y vulgares que dan cuenta de la capacidad de sinapsis del venezolano promedio, del venezolano feo.

No había un orador, no había un micrófono, no había un discurso.  Mientras el oficialismo siempre tiene un discurso… dañino, beligerante, vacío, pero tiene un discurso en cualquier escenario, la oposición no lo tiene.  Mientras que dentro de las filas del chavismo existen líderes en diferentes escalas, nosotros no contamos con una representación seria de liderazgo.

Llamar a una concentración para no decir nada, una concentración sin agenda, sin objetivos conocidos por todos los participantes, es un acto que lejos de producir emoción de sentirse patria lejos de la patria, lo que provoca es una melancolía profunda ante la lejanía del sueño de volver a ver a Venezuela siendo una nación libre.

Los asistentes al encuentro escasamente se sabían el Himno Nacional.  Obviamente, sólo se entonó la primera estrofa.  Iniciaban alguna canción característica de Venezuela, como aquella homónima que empieza “Llevo tu luz y tu aroma en mi piel/ y el cuatro en el corazón/ Llevo en mi sangre la espuma del mar y tu horizonte en mis ojos (…)”, pero no lograban concluir ninguna canción, porque no se la saben.  Y quizá lo grave no es que no se sepan las canciones, lo más patético es la carencia de un plan que por lo menos lleve a los organizadores a pensar que sería bueno llevar un reproductor de música con algunas canciones alusivas a nuestra patria.

Y no puedo dejar de comparar la organización oficialista con la nuestra.  Porque los chavistas se saben las canciones de Alí Primera, las de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés.  O por lo menos hacen como si las supieran, porque saben cubrir las ojeras del proceso.  Nosotros, en catorce años de revolución, no hemos sabido maquillar los defectos ni resaltar las virtudes.

Y sí, queremos salir del pantano llamado proceso revolucionario bolivariano, muchos creen que esta vez sí es posible… como lo han creído durante catorce años, pero si llegase a ser posible, si llegase a ocurrir que Henrique Capriles Radonski gana el 14 de abril de 2013 y se convierte en el nuevo Presidente de Venezuela, va a gobernar con esa base política: sus adeptos, sus simpatizantes, apenas logran hacer dos sinapsis para inventar un cántico ridículo, pero sus adversarios han armado a la sociedad civil, han convencido a toda una generación de jóvenes venezolanos –que se hicieron adultos y no han conocido nada diferente al socialismo bolivariano- que no existe un camino diferente del enfrentamiento armado para defender el proceso.

Mientras los jóvenes opositores que vi esta tarde/noche me produjeron lástima de patria, los jóvenes chavistas que he visto me producen miedo, porque están completamente convencidos de que la revolución es la única vía posible y están dispuestos a matar y a morir por esos ideales.  De este lado no hay ideología, no hay organización, no hay objetivos más allá de sacar al chavismo del poder… como sociedad civil, no tenemos un plan más allá del inmediato.

Sólo me queda invitar a todo venezolano pensante, que sienta el deseo de ir más allá de gritar consignas ridículas, a buscar caminos para arar la tierra donde vamos a sembrar el futuro.  Aquel que quiera aportar algo a su patria, sepa que no está solo, hay centenares de venezolanos que están dispuestos a cruzar la frontera de la apatía, pero están dispersos, estamos dispersos.

Venezolanos pensantes del mundo ¡UNÍOS!

Adriana Pedroza

5 Responses to Inmadurez de la oposición. Catorce años de ensoñación.
  1. siendo las segundas efectuadas por el bloque opositor. Además de elegir al cargo de candidato de la oposición a la gobernación, también se elegirán los cargos a alcaldes de los municipios San Cristóbal, Independencia, Lobatera, Torbes y Panamericano. La diferencia entre estas primarias y las realizadas en el Estado Aragua radican en que las de éste último las organizó la ONG Súmate y las de Táchira el Consejo Nacional Electoral.

  2. Justo el gobierno que crea la COPRE, el de Jaime Lusinchi, es el que intensifica como nunca la tendencia centralizadora del estado venezolano. El supuestamente novedoso “Pacto Social” que se presentaba como la realización de todas las reflexiones de renovación del sistema de conciliación de élites, sólo llegó a la concentración de las decisiones estratégicas en la reunión de los representantes oficiales de las cúpulas empresarial, sindical y gubernamental, lo cual, de paso, también reflejaba la recomposición de las tendencias al interior del partido AD. Los Secretarios Regionales del partido de gobierno fueron designados gobernadores de estado, lo que agudizaba la integración de los recursos de poder del estado con los del Partido. Esto se profundizaba con la denunciada (por los medios) apropiación de los espacios de la sociedad civil por la organización partidista.

  3. Las elecciones del 31 de octubre de 2004 para elegir a gobernadores y alcaldes estuvo marcada por la victoria de Hugo Chávez en el Referéndum Revocatorio del 15 de agosto de ese año, en ese referendo se decidía la permanencia o no en el gobierno venezolano de Chávez, la oposición llamó fraudulento el proceso y de ahí se generarían diferentes posturas en la oposición venezolana sobre participar o no ante un Consejo Nacional Electoral (CNE) supuestamente parcializado hacia Chávez.

  4. El reaccionario diario español ABC, conocido por su odio a Chávez y a la revolución bolivariana, no escatimó sus palabras: “Estos resultados evidencian un amplio apoyo popular al ‘chavismo’, a pesar de la ausencia del presidente venezolano, Hugo Chávez, …. Por contra, los resultados electorales suponen un varapalo para la oposición venezolana, que confiaba en que la frágil salud de Chávez se tradujera en una mayor cuota de poder para la MUD”.

  5. Hay gente de la oposición que busca la violencia porque se sabe derrotada (en la próxima elección presidencial del 7 de octubre)”, sentenció este sábado el periodista venezolano José Vicente Rangel.Desde Petare, estado Miranda, durante una concentración en apoyo al candidato de la Patria, Hugo Chávez, el comunicador social indicó que este sector va a cantar porque es la única política que tienen para enfrentar la derrota.


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