Con el respeto que me merecen mis compatriotas colombianos… ¿realmente les importa lo que está ocurriendo en la frontera? Porque esto no está pasando hace un par de días, ni ha sido algo que nos ha tomado por sorpresa. Los colombianos están siendo maltratados en la frontera desde, por lo menos, enero de este año.

En enero de 2015, hace más de siete meses, iban 150 colombianos deportados desde Venezuela, que denunciaban maltratos y violación a sus derechos fundamentales por parte de la Guardia Nacional Bolivariana. El Gobierno colombiano no hizo nada para salvaguardar a sus ciudadanos. El pueblo colombiano no le exigió a su gobierno contundencia en las palabras y las acciones en torno a esta problemática.

Vayamos un poco más atrás, un poco más allá de la frontera. Un estudiante venezolano, opositor a la dictadura chavista, es deportado desde Colombia, a sabiendas de que será encarcelado y torturado por el régimen.

Un poco más atrás, el régimen en Venezuela enfrenta con violencia las manifestaciones estudiantiles que se producen en todo el país. Muertos, heridos, presos políticos… silencio del gobierno colombiano, complicidad de la administración Santos… y el pueblo neogranadino voltea la mirada a cualquier parte.

Lo que se ve hoy es la consecuencia natural de un proceso de degeneración política y social, tanto en Venezuela como en Colombia.

Los estudiantes, que históricamente han sido una fuerza importantísima en la generación de cambios en todo el mundo, en Colombia no se han sentido cuando el gobierno guardaba silencio ante el asesinato de estudiantes en Venezuela; no dijeron nada cuando deportaron a dos estudiantes venezolanos que actualmente están siendo torturados en la cárcel conocida como La Tumba, y ahora demuestran su talante de negligencia y apatía absoluta ante los atropellos que se están produciendo en la frontera colombo venezolana.

Ni una marcha, ni un cacerolazo, ni un pronunciamiento contundente que presione al gobierno de Santos a tomar medidas reales y tajantes contra una dictadura a la que pretenden meternos como garantes del proceso de paz en Colombia… ¿tiene esto algún sentido?

El pueblo colombiano viven engañado creyendo que está bien. La gente reacciona ante lo que ocurre en el país con la publicación de un meme en las redes sociales, pero no hace nada pare exigirle al gobierno acciones concretas frente a una dictadura que lleva varios años pisoteando la dignidad del pueblo colombiano.

Ojalá Colombia despierte y reaccione, porque ahora es el momento… después puede ser muy tarde.

Adriana Pedroza Ardila.

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