Política

Luego de abolida de la esclavitud no fueron pocos quienes perecieron a causa de la ausencia de esas pocas comodidades que les proporcionaba ser siervos. Muchos se dieron cuenta de que ser hombres libres no era tarea fácil e implicaba más responsabilidad de la que ellos asociaron a ese sutil estado de placer que les vendieron los abolicionistas. Más que segura estoy que un buen número de ellos habrá maldecido la libertad de la que ahora eran dueños al ver morir a sus hijos de frío o de hambre, habrán deseado los azotes de los que eran víctimas en casa del amo a cambio de un trozo de pan, quizá hubieran estado dispuestos a vender su alma al diablo por un poco de esa comodidad que, aunque no era confortable, al menos era certera. (De esclavos a siervos libres)